Lo prometido es deuda, miércoles 2 de septiembre (y por cierto, mi santo!!!) y no me hago más de rogar. AVISO QUE ES LARGO DE C _ _ _ _ _ pero es que tengo mucho atrasado. A ver hasta dónde llegáis.
Mis vacaciones empezaron el 29 de julio, cuando tuve mi último día de preparador. Mi primer destino iba a ser Londres, del 1 al 7 de agosto así que los días previos me dediqué a ir de compras y a planificar un poquillo el viaje y sobre todo la maleta, que fue compartida, entre Nacho y yo.
Llegado el 1 de agosto nuestro avión salía de la Terminal 1 del aeropuerto de Barajas a las 17:10 de la tarde y llegamos corriendo con la comida todavía por el esófago para pesar las maletas (18 Kg la grande y sólo nos permitían 15 así que en el suelo que nos plantamos a sacar de una y meter en las de mano, también a tope, claro). Esperamos en la cola para facturar cerca ed media hora y nos hicimos amigüitos de una señora que se dedicó todo ese tiempo a despotricar sobre la chica del mostrador.
Ya en el avión yo me sujeté a todo lo que pude mientras Nacho me daba conversación (he dicho qeu me dan miedecito los aviones?) y, salvando los 10 minutillos de retraso al salir, todo fue estupendo... HASTA QUE LLEGAMOS A STANSTEAD. Quedáos con este nombre: RYANAIR.
Después de aterrizar (sí, y volver a agarrarme fuerte al asiento y al brazo de Nacho) nos dicen por el pinganillo que hay un avión en el hueco (no sé la palabra técnica pero a buen entendedor...) en que debería ir el nuestro así que tendríamos que esperar 5 minutos.... 5 minutos no? 45 minutazos diría yo! Con lo poco amiga que soy de los espacios reducidos con mucha gente... no me levanté del asiento dejando que la mayoría se amontonara en el minipasillo del avión y no agobiarme. Nos avisaron otras 3 o 4 veces de que tendríamos que seguir esperando y todo esto con al avión cerrado a cal y canto... apto para claustrofóbicos o para cualquier persona normal porque aquéllo fue desesperante...
Ya en tierras londinenses, nos tocó esperar hora y media a que salieran las maletas (a todo esto se nos hicieron las 10 de la noche y seguía pasando el tiempo), tuvimos uqe llamar al hotel para avisar de uqe llegaríamos tarde (ahí es cuando tienes que desengrasar la cabeza y apartar tanto artículo para recordar algo de aquél inglés que dejaste en la Escuela de Idiomas)... Total, que ninguna pantalla mostraba la cinta de las maletas de Madrid, salía Madrid pero nada de números... y de repente ocurrió algo que nos dejó a todos flipando... Madrid desapareció de las televisiones... todo el mundo empezó a mirarse con cara de no entender nada... preguntándose unos a otros qué hacer... cuando de pronto dijeron por mengafonía que nuestras maletas saldrían por la cinta 1, y toooooooooodos corriendo para allá! Las maletas llegaron, mojadas, pero llegaron.
Y por fin llegamos al hotel, a las mil y quinientas, ya ni me acuerdo y sin cenar ni nada... Nos plantamos a las 12 de la noche en Oxfor St. a comer una hamburguesa caliento del Mcdonalds de la esquina que nos sentó divinamente después de todo la paliza del viaje y el viento frío que te helaba hasta las entrañas. Ese día no nos costó mucho dormirnos.
Los días posteriores pues fueron como los típicos días de un viaje turístico. Decidimos no tomar "English breakfast", lo intentamos el primer día pero casi nos da algo al mezclar las tostadas y la mermelada con el huevo frito aceitoso y la salchicha... no gracias! Sólo tostadas (que estaba cojonudas, todo sea dicho, gorditas y calentitas... mmmm riquísimas!). De acompañamiento, té para mí, zumo para el chico.
Pateamos como perros, yo que hago CERO ejercicio (a alguna esto le suena a que sí) acababa ahogada cada dos pasos, y Nacho que nació con un balón de fútbol, una raqueta de tenis, una pala de paddle y un palo de golf debajo del brazo pues... os podéis imaginar su cara "otra vez te sientas???" jooo... si es que no podía... no podía más. A los 4 o 5 días ya tenía los pies llenos de rozaduras y ampollas, (viva Compeed), si es que no estoy hecha para esta vida... ay... pobre yo!
Visitas, pues lo típico: Trafalgar Square, la National Gallery (aunque aquí estuvimos poco porque no voy a negar que de arte entiendo poquísimo y cuando ya vi 6 o 7 salas me di por satisfecha...), bajando por la calle justo de enfrente llegamos la Casa de los caballos (creo que se llama Whitehall) y vimos el cambio de guardia a las 11:30. Tengo fotos y vídeo pero aún no me los ha pasado Nacho, prometo completar la crónica con reportaje fotográfico en cuanto pueda.
Siguiendo la calle vimos la "Downing St" es una calle del centro de Londres, famosa porque contiene los edificios que han sido, durante doscientos años, las residencias oficiales de dos de los más superiores ministros Británicos, el Primer Lord del Tesoro un cargo ostentado por el Primer Ministro del Reino Unido y el Ministro de Hacienda (wikipedia). La dirección más famosa en Downing Street es el número 10, en la actualidad residencia oficial del Primer Ministro, Gordon Brown.
Pasada esa calle llegamos al Palacio de Westminster, con el Big Ben, así como la Iglesia de Santa Margarita y al lado, la Abadía de Westminster, también preciosa. Allí nos hicimos las típicas fotos con el Big Ben de fondo, y con la cabina roja que hay cerca. Había cola y todo, fue muy divertido porque la mitad de la gente era española y era "si quieres os la hago, y luego nos la hacéis a nosotros", "ah venga, vale".
Andando andando llegamos al río Támesis, por debajo del puente de Westminster (desde luego que se rompieron la cabeza para ponerle nombre a las cosas). Ya desde ahí puede adivinarse el inmenso London eye, una noria gigante de 135 m de altura y con 32 cápsulas para pasajeros selladas y climatizadas (sí hacía fresquito, sí). Nosotros compramos unos billetes combinados para montar en la noria y para ir otro día al museo de cera y nos salió algo económico pero partiendo de que Londres no tiene nada de barato. Las vistas dentro de la cabina son increíbles, nosotros estuvimos de noche, y es alucinante cómo brilla el Palacio de Westminster cuando el sol se va... una auténtica pasada. Es de lo que más fotos hicimos!!! Y el resto de la ciudad igual, impresionante.
Por esa zona poco más, paseamos más de un día por el "Queens walk" encontrándote gente de todo tipo que hacía acrobacias, que tocaba música.... muy chulo.
Una anécdota que nos (más bien "me") pasó yendo hacia allí fue que, estando en el autobús, concretamente la línea 36, pues fui tan inteligente de salir corriendo cuando llegó nuestra parada pensando que, al estar sentados en la planta de arriba en esos buses dobles, el conductor no nos vería y no esperaría... el caso es que fue todo tan rápido que cuando me quise dar cuenta... voló... y con mi abrigo dentro... un precioso abrigo blanco que apenas tenía unos meses... Pues sí, lloré como una loca... me sentí gilipollas y desesperada... quería recuperarlo pero desde el segundo cero sabía que no podría... Nacho quiso esperar a otros autobuses de la misma línea por si nos topábamos con el mismo que hubiese dado la vuelta... así una hora y pico.... y ya tuvimos que dejarlo porque no servía de nada. Preguntamos en un punto de información donde nos dieron un teléfono para llamar al día siguiente (y donde me dijeron que na de na), pero para mí ya habría dado tiempo a que lo cogiese alguienn así que espero haberle alegrado el día a alguna persona, yo la verdad que me quedé chafadita con una llorera que no había quien parara... Al final no me quedó más remedio que tragarme las lágrimas y seguir... Y así llegamos a la Catedral (de qué? de Westminster, muy bien), la Abadía y todo lo que os he contado. Esa misma tarde compramos unos tickets para montarnos en un barquito y dar un paseo por el Támesis. Nacho se lo pasó haciendo fotos y vídeos y yo sin querer salir en ellos, entendedme, tenía frío y unos ojos de drogadicta con mono que ni el Luisma... quita quita... La mañana siguiente nos a pasamos buscándome un abrigo nuevo en las tiendas de Regent y Oxfor St, y finalmente fue en el Primark de Oxford donde me lo compré, el abrigo y de paso una camiseta, y dos chaquetas jejejejeje
Por lo demás el viaje estuvo genial, vimos muchas cosas que yo no había podido ver la anterio vez que fui: el estadio de Wimbledon, aquí el que más disfrutó fue Nacho, que necesitaba correa para no perderse porque iba de un lado a otro babeando (love me!), super chula la visita, 100 % recomendable. También vimos el Buckinham Palace, los parques de alrededor, Green Park y St James Park. Estuvimos en el museo británico, donde nos adobamos a un grupo de españoles con guía pero no penséis que tuvimos tanta cara... fue peor. Resulta que mi madre también estaba allí por esas fechas, el Santander llevó de viaje a los mejores vendedores de seguros, y se llevaron una médico y una enfermera (mi mamá) por el tema de la gripe A que está la cosa muy sensible. El caso es que ellos tenían todo organizado, les llevaban y traían a todas partes y ese día lo tenían libre, y nos apuntamos con ellos y con el guía... estuvo super bien. Y luego fuimos a visitar Covent Garden y a comer a un pub de por allí donde nos atendió un chico super gracioso, al menos a mí me hizo gracia porque le vi muy jovencito, rubio rubio rubio, y clarito de piel que intentó decirnos cosas en español y tenía mucha gracia jejejeje Otro día estuvimos en Picadilly Circus, y en el Madam Tussaud museum (recomendable, aunque un poco agobiante en las dos primeras salas, pero está genial) y en muchos sitios que estoy segura de que se me olvidan.
Y termino con la aventura londinense contando que en compensación por el abrigo, esperando a embarcar en el aeropuerto de Stansted me encontré en los baños un jersey negro de mi talla... a la maleta que se fue! jejejeje Y allí nos tocó esperar otra hora y pico porque el avion salía con retraso, y metieron un vuelo antes que el nuestro por la puerta en la que se supone, debíamos entrar pero, a última hora dijeron por megafonía que cambiaban la puerta y todo dios corriendo como locos! (En ryanair y, en general, las compañías low cost, los asientos no están numerados). Yo dejé correr a Nacho y a los amigos que habíamos hecho en la cola que se les veía mucho más ágiles que a mí... ^___^ Y ya en el avión el vuelo se me hizo mucho más tranquilo, tanto el despegue como el aterrizaje fueron más suaves y ni me enteré.
Nada más llegar a casa abrí la maleta grande para hacer otra pequeña porque al día siguiente nos íbamos a pasar el fin de semana con unos amigos en una casa rural de Burgos. Cuando hicimos la reserva nos dijo el hombre que había un pantano donde la gente se baña y yo toda emocionada hice una maleta en 3 segundos pensando en calorrr... Sorpresa la que me llevé cuando bajé del coche con las piernas asomando por el vestido y se me pusieron los no-pelos como escarpias. Allí mismo, en mitad del pueblo (pueblo por ser generosa, porque aquéllo era una aldea) me puse unos leotardos y unas victoria. Ideal de la muerte, lo sé. Lo malo era que no tenía más abrigo y me pasé el finde con ropa prestada de mi amiga y de Nacho pero nos lo pasamos genial. Un día comimos en plan militar porque el padre del novio de mi amiga es militar y el chico se trajo unos paquetes de esos de almuerzos, y con eso comimos y no veáis si llena. Había tropecientas latas de judias, de carne, de sopa, de mermelada, de fruta en almíbar, de paté... super rico!!!
Después pasamos unos días en Madrid para volver a irnos otro fin de semana a casa de una amiga de mi uni en Cuenca. De la casa salimos poco, fue más plan de convivencia que yo con esto de la oposición todavía no me había ido nunca con ellos porque siempre había tenido que decir que no, y el verano pasado al final no salió nada. Allí hicimos una super barbacoa y nos lo pasamos genial, fue la primera vez en mucho tiempo que dormimos sin despertador y hasta las mil y quinientas!! (Cuánto tiempo sin levantarme a la una del mediodía...).
De allí mismo tiramos por la A-3 camino de Castellón donde pasamos la última semana de vacaciones con la famila de Nacho. Son tropecientos. Su madre tiene otros 7 hermanos (6 chicas y 1 chico) y cada familia alquila un apartamento. Todos los años lo hacen así y aquéllo es na locura porque tiene tropecientos primos de todas las edades y siempre hay gente por casa. Descansar descansé poco, pero me lo pasé genial en la playita, moreneándome y luego con el último remojón en la pisci. Lo mejor, la prima pequeña que tiene 2 años y es preciosa y super divertida, el mercadillo de por la tarde (aunque agobia bastante) y no podían faltar los helados y gofres de la Jijonenca!!! Así he vuelto, con algún kilo de más... de felicidad, como dice el tío de Nacho =)
Y desde hace una semana ya sabéis a lo que me dedico. ESO ES TODO AMIGOS!!!